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20 febrero 2014

Educar fuera del colegio.


El otro día leí un artículo en una revista sobre la educación fuera del colegio. Creo que aunque decía cosas muy obvias vienen bien de vez en cuando recordarlas.

Los padres deben de dedicar tiempo no solo a la educación escolar de sus hijos, deben de ir un paso mas lejos. Deben de saber dedicar tiempo a plantar una semilla y verla crecer, a mirar a las estrellas una noche bonita, a hacer una caballa, a pasear por un bosque o por el campo, a construir una maqueta.
Pero si encima eres padre de un niño con dislexia debes de hacer algo más. Debes de involucrarte a tope en el colegio de tu hijo. Debes de ser el primero en ofrecerte voluntario para cualquier excursión. Debes de ser la madre adorable para ir a la biblioteca a contar cuentos. Debes en resumidas cuentas aprovechar cada oportunidad para intentar caer bien al profesor de tu hijo para que te ayude y te haga la vida un poco más fácil. Además es una oportunidad extra para saber como va tu hijo, para contarle al profesor como ves que va o cualquier cosa por tonta que parezca sobre tu hijo. Es una oportunidad para ver como se desenvuelve con el resto de sus compañeros, como es él en el aula. Hacer que tu hijo se sienta rey por un rato, con su madre de la mano camino de la excursión o sentado a tu lado mientras lees en la biblioteca un cuento. Solo verle su cara merece la pena. Yo tengo que reconocer que hay veces que me da una pereza tremenda, pero creo que es necesario y muy útil.

07 octubre 2013

Los padres de los niños disléxicos



 El otro día vi un vídeo muy bueno, en el decían que cuando uno tiene problemas debe de compartirlos. Debe de compartir con los demás sus miedos, sus inquietudes y desahogarse. Uno no puede ir toda la vida llevando sobre sus espaldas un peso sin que nadie lo sepa, es más, a veces los demás se creen que no lleva peso alguno. Para eso debe de salir si hace falta a la calle buscar ayuda, gritar y hacerse notar, hasta que alguien se pare, te mire, te escuche y por lo menos te intente comprender o por lo menos consolar. Pues eso creo que nos pasa a los padres de niños con dificultades de aprendizaje y como no con dislexia. Aparentemente no es un problema que los demás vean que es un problemón que pesa, no la gente lo más que ve es que tu hijo no va bien en el colegio. Pero tu como padre no te sientes así, los de fuera ni se imaginan todo lo que sientes. 

Si acaso se lo llegan a imaginar, lo que no se imaginan es todo lo que luchas y batalleas en el día a día,con tu hijo para que funcione dentro del sistema. Con tu hijo para que se estudie un examen, para que visualice un concepto. Yo ayer domingo eran las diez de la noche y no había manera de aprendernos los poderes del faraón de Egipto. Gracias a que encontré en las fichas un dibujo del faraón con todos los símbolos, mi hija vio la imagen, le explique cada símbolo, lo visualizó en su cabeza y para siempre archivado. ¡O por lo menos espero hasta esta tarde que se examina! Sigues batalleando en tu día a día con los profesores, con los conceptos abstractos, con su adolescencia, con su stress por no saber coger bien apuntes, por cuadrar los horarios, por acordarte de hacer los ejercicios de repaso del logopeda, por tantas y tantas cositas que hacen que esto sea agotador.

29 septiembre 2013

Se acabó septiembre; y mi autoestima que?









Como es de esperar ya pasamos septiembre. Ya sabemos con que profesores nos han tocado, si hemos o no tenido suerte y como se nos presenta el curso escolar. Algunos de nuestros hijos durante este mes han sufrido un stress, un agobio y muchos otros sentimientos, muchos de ellos encontrados, que es difícil describir en pocas palabras. Una metáfora podría ser que su mes de septiembre ha sido "un no morir en el intento"; otra podría ser "un intento de hacerse con las riendas de mi curso"; otras muchas metáforas me vienen a la cabeza, pero todas ellas entrañan el concepto sobresfuerzo. Un sobresfuerzo no para lograr ser alguien dentro del aula, un sobresfuerzo para estar a la altura de lo que se espera de mi, de no defraudar y de encima hacerme amigos en mi clase. Todos mis hijos este mes han realizado a su manera un sobresfuerzo por sobrevivir. En algunos se les nota más que en otros, pero al final como son niños y son transparentes todo se ve... y claro que veo en su día a día ese sobresfuerzo, o incluso un esfuerzo brutal si lo comparo con sus compañeros. Pero bueno, esto es así y a seguir luchando. Así, poco a poco nos hemos ido comiendo los días del calendario de septiembre. ¿Solo nos hemos comido los días? No, ni mucho menos nos hemos comido algo más... la autoestima.

21 septiembre 2013

Lo que mi hijo tiene que tener claro.








     Al igual que el otro día hacía una reflexión de lo que quizás debería saber el profesor de mi hijo; creo que como todo en esta vida hay otra cara de la moneda, en este caso lo que mi hijo debe de tener claro. Creo que en estos días de inicio de curso, de jaleo tremendo, de forrar libros, de comprar material, de intentar tener una rutina inalcanzable, con tantas reuniones de clases, de tutorías, de logopedas, de cuadrar agendas y un largo etc. Cuando quiero tener una rutina estoy casi a finales de septiembre, el mes ha pasado volando y vamos de cabeza a los primeros exámenes. Pero entre todo ese jaleo que todo inicio de curso conlleva quiero sentarme esta noche con mis hijos y dejarles claro unos puntos o ideas para afrontar su curso.

No os creáis que yo soy tan genuina o creativa para poder pensar en todos estos puntos. La idea la copié de una nadadora  Diana Nyad que hace poco fue capaz de nadar desde Cuba a Florida batiendo records, sobre todo por su edad y sus ganas de luchar.  De la entrevista que leí, junto con otros artículos sobre dislexia me he hecho esta lista que quiero compartir por si os es útil.

14 septiembre 2013

Quizás lo debería saber el profesor....







   El otro día os conté como según empieza el curso escolar etiqueto de dislexia a cada uno de mis hijos.  Es verdad que está vez según los he etiquetado les he puesto una etiqueta nueva " gran reserva". Eso significa que es un alumno que merece la pena que conozcan. Antes de contarle al tutor que es disléxico y su multitud de problemillas, ( minimizar un poco para no asustar), le he contado lo maravillosa que es mi hija : su sensibilidad, su capacidad de trabajo, su sonrisa, lo bien que toca el piano, como se deja querer y como la va a sorprender para bien a lo largo del curso. ¡Todo un reto para un profesor tener a mi hija en el aula! Por ahora solo lo he hecho con dos tutores de mis seis hijos, la respuesta está siendo muy positiva. Una de mis hijas que pasa a secundaria y que estaba muerta de miedo y de nervios por el cambio de ciclo se ha calmado de golpe. Ha vuelto a creerse capaz de sacar el curso y se siente bien. Todo gracias a que la tutora, tras nuestra entrevista, la puso en primera fila y cada vez que explica algo nuevo, la mira con mucha complicidad y ve si mi hija ha entendido lo explicado. Al finalizar la clase se sienta dos minutos con ella le pregunta que tal se siente y le revisa su cuaderno para cerciorarse que está todo bien apuntado. ¡Increíble! Un poco de amor, de dedicación y ha hecho a mi hija sentirse bien, estar contenta y verse capaz de afrontar el gran reto de secundaria.

Por eso he decidido hacerme una lista de lo que creo que debería saber el profesor de nuestros hijos. Lo primero de todo y es lo que creo que debemos de conseguir en nuestra primera tutoría es despertar la curiosidad, las ganas y su interés para que conozcan a nuestros hijos. Si no conoces a mi hijo, mi hijo no aprenderá nada de nada.


29 mayo 2013

La dislexia y el tiempo.




   Para poder entender realmente la dislexia y su mundo es necesario hablar del tiempo. El tiempo en sus múltiples y variadas facetas. Un niño no se diagnostica nada más nacer de  disléxico, necesitas un tiempo. ¡Ojalá! que pudiésemos saber al salir del hospital que nuestro hijo es disléxico. Por desgracia eso no es posible, entre otras muchas cosas no es posible ya que por suerte la dislexia no es una enfermedad, no es una malformación y no debería de ser un gran problema. Tampoco sabemos cuando decidimos el colegio de nuestros hijos, decidimos el tipo de enseñanza y ponemos en su mochila todas nuestras expectativas respecto a su futuro y educación que es disléxico. Cuando ya llevas un tiempo en el colegio entonces es cuando empiezan a aparecer los síntomas de la dislexia de tu hijo. Entonces ya no estás en el tiempo real, ya necesitas tu como madre un tiempo para asimilar y entender lo que es la dislexia y no tienes tiempo para darte cuenta en que mundo te estás metiendo. El tiempo lo es todo. Cuanto antes empieces la terapia y las ayudas más a tiempo estás de tener menos dificultades, de evitar mayores problemas.

  Una vez que el tiempo te mete de lleno en el mundo de la dislexia el tiempo se convierte en algo esencial, no solo para ti también para tu hijo. Para ti como madre el tiempo pasa volando, necesitarías más tiempo para poderle dedicar tranquilamente a tu hijo las tardes para enseñarle y ayudarle en sus deberes, en sus exámenes y te falta tiempo para jugar con él y disfrutar tranquilamente de la tarde. Las tardes se te pasan volando y no has tenido todo el tiempo que querías.Sacas tiempo por las mañanas de donde aparentemente no hay tiempo, cualquier momento es bueno para repasar la lección antes de entrar al colegio. Del tiempo para ti como mujer, como ser humano, es lo que hay gente que dice que es su tiempo, que necesitan un tiempo para ellas, en eso ni entro. Para mi me merecen toda mi admiración por planteárselo y lograrlo, yo ni me lo planteo y lo veo como una utopía. ¿Tiempo yo? ¿Un tiempo para mi? Cuando tenga otra decena de años más en mi cuerpo quizás sea capaz de tener ese tiempo.

17 mayo 2013

¿Existe un manual para madres de hijos disléxicos?



    
    Desde que en Febrero abrí el blog para contaros las pericias de una madre con seis hijos disléxicos, no he parado de leer, de ver documentales, en resumen de recibir información sobre la dislexia. Desde que se la diagnosticaron a mi primer hijo siempre que he podido he leído todo aquello que llegaba a mis manos. Tengo que deciros que nunca he leído y me he informado tanto como en estos meses. He conocido a gente maravillosa que llevan años trabajando para conseguir que nuestros hijos estén en igualdad de oportunidades que el resto de sus compañeros, gracias a las distintas asociaciones de dislexia, de dificultad de aprendizaje, no solo a nivel nacional, también a nivel internacional. He podido entrar en contacto con centros especializados en el estudio tanto científico como a nivel de educación de la dislexia. Hoy he conocido a Kath que tiene un apasionante blog de For Dyslexia. Gracias a la situación por la que está atravesando uno de mis hijos, incluso he conocido y he hablado con algún inspector de educación de la Comunidad de Madrid. Son una parte esencial dentro del sistema pues son  como los "árbitros" del sistema de educación, velan para que por lo menos lo poco que nos da la legislación actual, se haga cumplir. Si tenéis la suerte de toparos con alguien humano, con empatía y con ganas de ayudar , como me pasó a mi esta semana, entonces con que simplemente te escuchen te crees la reina de la dislexia por un instante. Digo un instante pues en cuanto llegas al colegio de tu hijo, a la realidad auténtica del día a día, entonces  lo más probable es que tu reinado se esfume como por arte de magia. Pero bueno, gracias a todo ello, creo saber y entender un poco mejor la dislexia. Me veo más capaz de seguir luchando contra viento y marea, de ser fuerte y al mal tiempo buena cara. Pero sobre todo gracias a vosotr@s por compartir vuestras inquietudes, vuestros sentimientos y vuestro cariño.