Así es ayer hizo dieciocho años de mi vida con la dislexia, pero sin ser yo disléxica. Ayer fue algo tan sencillo como mi aniversario de boda y mi inicio no solo en la aventura del matrimonio, hijos, familia política, el descubrimiento de las múltiples facetas que puede llegar a tener una mujer, descubrí la dislexia. Sí yo estudie derecho y nunca me imagine que mi vida iba a ir ligada a la dislexia y a su apasionante forma de ver la vida. En un artículo leí que el ser diagnosticado de dislexia no era el fin del mundo, todo lo contrario era el comienzo de una bonita aventura. Nunca he estado más de acuerdo con ello. Para mi fue el comienzo de muchas aventuras y todas resumidas en mi familia.