/
Mostrando entradas con la etiqueta hijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hijos. Mostrar todas las entradas

26 noviembre 2013

La perseverancia y la determinación son grandes aliados.



Llevo toda la mañana reunida con un grupo de madres con hijos disléxicos, todas maravillosas y con muchas ganas de cambiar el mundo.  No se si somos tan ambiciosas de pretender cambiar el mundo en un sentido amplio pero si de cambiar el mundo de nuestros hijos. Todas estábamos preparando la presentación a la prensa de la Asociación Madrid con la Dislexia, teníamos que ver el mensaje que queríamos transmitir y como hacerlo. El mensaje era básicamente uno, somos unas madrazas y queremos algo mejor para nuestros hijos disléxicos. Madrazas, si, madrazas con ganas de luchar no solo en el día a día de nuestros hijos, con sus deberes, exámenes, autoestima y su largo etcétera. No, madrazas pues además de abrazar todas las tardes a nuestros hijos y ayudarles en sus múltiples problemas, queremos cambiar algo más en nuestra sociedad, queremos que la dislexia deje de ser un problema, queremos un mundo mejor.

29 septiembre 2013

Se acabó septiembre; y mi autoestima que?









Como es de esperar ya pasamos septiembre. Ya sabemos con que profesores nos han tocado, si hemos o no tenido suerte y como se nos presenta el curso escolar. Algunos de nuestros hijos durante este mes han sufrido un stress, un agobio y muchos otros sentimientos, muchos de ellos encontrados, que es difícil describir en pocas palabras. Una metáfora podría ser que su mes de septiembre ha sido "un no morir en el intento"; otra podría ser "un intento de hacerse con las riendas de mi curso"; otras muchas metáforas me vienen a la cabeza, pero todas ellas entrañan el concepto sobresfuerzo. Un sobresfuerzo no para lograr ser alguien dentro del aula, un sobresfuerzo para estar a la altura de lo que se espera de mi, de no defraudar y de encima hacerme amigos en mi clase. Todos mis hijos este mes han realizado a su manera un sobresfuerzo por sobrevivir. En algunos se les nota más que en otros, pero al final como son niños y son transparentes todo se ve... y claro que veo en su día a día ese sobresfuerzo, o incluso un esfuerzo brutal si lo comparo con sus compañeros. Pero bueno, esto es así y a seguir luchando. Así, poco a poco nos hemos ido comiendo los días del calendario de septiembre. ¿Solo nos hemos comido los días? No, ni mucho menos nos hemos comido algo más... la autoestima.

14 septiembre 2013

Quizás lo debería saber el profesor....







   El otro día os conté como según empieza el curso escolar etiqueto de dislexia a cada uno de mis hijos.  Es verdad que está vez según los he etiquetado les he puesto una etiqueta nueva " gran reserva". Eso significa que es un alumno que merece la pena que conozcan. Antes de contarle al tutor que es disléxico y su multitud de problemillas, ( minimizar un poco para no asustar), le he contado lo maravillosa que es mi hija : su sensibilidad, su capacidad de trabajo, su sonrisa, lo bien que toca el piano, como se deja querer y como la va a sorprender para bien a lo largo del curso. ¡Todo un reto para un profesor tener a mi hija en el aula! Por ahora solo lo he hecho con dos tutores de mis seis hijos, la respuesta está siendo muy positiva. Una de mis hijas que pasa a secundaria y que estaba muerta de miedo y de nervios por el cambio de ciclo se ha calmado de golpe. Ha vuelto a creerse capaz de sacar el curso y se siente bien. Todo gracias a que la tutora, tras nuestra entrevista, la puso en primera fila y cada vez que explica algo nuevo, la mira con mucha complicidad y ve si mi hija ha entendido lo explicado. Al finalizar la clase se sienta dos minutos con ella le pregunta que tal se siente y le revisa su cuaderno para cerciorarse que está todo bien apuntado. ¡Increíble! Un poco de amor, de dedicación y ha hecho a mi hija sentirse bien, estar contenta y verse capaz de afrontar el gran reto de secundaria.

Por eso he decidido hacerme una lista de lo que creo que debería saber el profesor de nuestros hijos. Lo primero de todo y es lo que creo que debemos de conseguir en nuestra primera tutoría es despertar la curiosidad, las ganas y su interés para que conozcan a nuestros hijos. Si no conoces a mi hijo, mi hijo no aprenderá nada de nada.


12 julio 2013

El coche de mis disléxicos...


 Antes de irme de vacaciones una breve descripción. El otro día como tantos otros padres me tocó llevar mi furgoneta a pasar la ITV. Aunque sabía que todo estaba más o menos bien, siempre cuando estás esperando a que te den el visto bueno, te entran mil dudas: los neumáticos; los frenos; las luces de freno y... te pones a pensar. Esta vez la inspección fue más exhaustiva, el técnico se metió dentro de la furgoneta para ver los cinturones de seguridad. ¡Horror! Mi coche por dentro, en eso no había pensado. Menos mal que solo le interesaba los cinturones y sus correcta sujeción, pero que vergüenza, que caos de coche. 

07 junio 2013

Entiende la dislexia y me conocerás mejor.


Como me imagino que el resto de madres del planeta están como yo en estas fechas de fin de curso, entre actuaciones, cumpleaños, exámenes y demás líos, apenas encuentro el momento para sentarme y centrarme. Lo cierto es que si que encuentro el momento para leer, gracias a las nuevas tecnologías, a poder tener internet allí donde vayas y a estar conectada al mundo... pues mientras estoy esperando en doble fila en la puerta del colegio a que salgan mis hjjos, mientras espero a que termine el pedagogo, o mientras nada una de mis hijas, voy leyendo y leyendo, y poco apoco aprendiendo más sobre la dislexia. Quizás eso sumado a la edad, a los años que llevo conviviendo con ella y a que yo como el resto de los humanos la vida me ha hecho más pausada, más reflexiva y más paciente, veo que para poder entender bien a mis hijos tengo que entender su dislexia. Obvio, pero aunque os parezca obvio no siempre es tan evidente. 

El otro día me preguntaba a mi misma como es que me cuesta más llevar la dislexia, educar y entender a mis hijos los mayores que a los pequeños. Con los mayores se me va la vida en ello, lucho y no paro. Me estreso y sin quererlo les estreso a ellos. Soy muy exigente con ellos y conmigo misma. Cuando llego a mi cuarta hija, que además de tener infinidad de problemas, es nerviosa, dispersa pero adorable, veo como soy otra madre. Aunque me desespero, y claro está que grito y me pongo de muy mal humor infinidad de tardes, cuando no hace los deberes, cuando se trae lo que no tiene que traerse pero su mochila va a reventar de cuadernos que no necesita, cuando me dice que ya ha acabado y simplemente ha copiado los enunciados de los ejercicios en el cuaderno y pretende escusarse con un "... ya lo he intentado pero no me sale". Aun así soy más benevolente con ella que lo fui con mi hijo el mayor. Y he aquí la pregunta que llevo toda la semana dándole vueltas ¿por que? Sin duda alguna no hay una sola respuesta hay varias. 

17 mayo 2013

¿Existe un manual para madres de hijos disléxicos?



    
    Desde que en Febrero abrí el blog para contaros las pericias de una madre con seis hijos disléxicos, no he parado de leer, de ver documentales, en resumen de recibir información sobre la dislexia. Desde que se la diagnosticaron a mi primer hijo siempre que he podido he leído todo aquello que llegaba a mis manos. Tengo que deciros que nunca he leído y me he informado tanto como en estos meses. He conocido a gente maravillosa que llevan años trabajando para conseguir que nuestros hijos estén en igualdad de oportunidades que el resto de sus compañeros, gracias a las distintas asociaciones de dislexia, de dificultad de aprendizaje, no solo a nivel nacional, también a nivel internacional. He podido entrar en contacto con centros especializados en el estudio tanto científico como a nivel de educación de la dislexia. Hoy he conocido a Kath que tiene un apasionante blog de For Dyslexia. Gracias a la situación por la que está atravesando uno de mis hijos, incluso he conocido y he hablado con algún inspector de educación de la Comunidad de Madrid. Son una parte esencial dentro del sistema pues son  como los "árbitros" del sistema de educación, velan para que por lo menos lo poco que nos da la legislación actual, se haga cumplir. Si tenéis la suerte de toparos con alguien humano, con empatía y con ganas de ayudar , como me pasó a mi esta semana, entonces con que simplemente te escuchen te crees la reina de la dislexia por un instante. Digo un instante pues en cuanto llegas al colegio de tu hijo, a la realidad auténtica del día a día, entonces  lo más probable es que tu reinado se esfume como por arte de magia. Pero bueno, gracias a todo ello, creo saber y entender un poco mejor la dislexia. Me veo más capaz de seguir luchando contra viento y marea, de ser fuerte y al mal tiempo buena cara. Pero sobre todo gracias a vosotr@s por compartir vuestras inquietudes, vuestros sentimientos y vuestro cariño.

13 abril 2013

Dislexia...y tenemos que seguir tirando del carro.





  Esta semana ha sido una semana cuesta arriba, muy cuesta arriba. De esas que deseas que llegue el viernes, que se acabe todo, que vuelvan las vacaciones, que no tengas que seguir llevando a tus hijos al colegio, que deseas que llegue el verano y no ver durante un tiempo a los profesores, de no saber nada de la dislexia, de las notas, de los deberes y de nada. De que me dejen vivir tranquila con mis hijos, de que nos riamos y de que nos relajemos. Que no tuviesen que ir al colegio, que no tuviesen exámenes, y sobre todo que no tuviesen notas.

  Hemos vuelto de vacaciones y me han llegado las temidas notas. ¡Horror! con tantos hijos he tenido de todo, es de suponer. Los que las han tenido buenas, que se ha visto reflejado su esfuerzo en sus calificaciones, ha sido todo un premio para ellos. Pero dos de mis hijos no han tenido esa suerte.