Como dijo Rousseau, cada etapa de la vida, cada edad, tiene la madurez acorde a ella. Por lo que podríamos decir que cada niño es maduro de acuerdo a la etapa de su vida. No es que un niño sea más maduro que otro, si no que su madurez va en relación a la etapa, a las circunstancias que le toca vivir. Por lo que no sería comparable una madurez de un niño con la de otro de la misma edad. Cada niño tiene sus circunstancias y sus particularidades por lo que lo hace único e incomparable. ¿Por qué digo esto? Lo digo pues cada vez que voy a tutoría o hablar de mis hijos con los profesores es un tema que sale a la palestra: la inmadurez. Cuanto mayor grado de dislexia tiene uno de mis hijos suelen decirme que es más inmaduro que el resto. ¿Es eso cierto? No lo creo.
Lo primero que creo es que cada uno tenemos nuestro concepto propio de la madurez. Ni siquiera los profesores suelen tener claro su baremo para considerar quien es o no es más maduro. No hay en el claustro de profesores un concepto unánime de la inmadurez, cada uno la interpreta y concibe de una manera. ¿Como sabemos quien es el más maduro? ¿El que se organiza mejor en sus deberes? ¿El que muestra una actitud más responsable ? ¿El que mejores resultados saca? ¿El que es más solidario con sus compañeros? El que que, verdaderamente no lo se y estoy cansada de que siempre la dislexia suele ir acompañada de la palabra inmadurez. Creo que son más inmaduros para ciertas etapas del aprendizaje pero en cambio son mucho más maduros, en otras facetas de la vida. Son incluso más maduros que algunos profesores que les imparten clases. Para empezar saben lo que es ser distinto a la mayoría. Lo cual es una lección que no todos aprendemos. Cuando digo distinto me refiero a que ven la realidad de manera distinta a nosotros, siendo iguales que nosotros. La madurez va adquiriéndose según cada persona va viviendo las etapas sucesivas de la vida que le toca vivir. La madurez viene a ser una capacidad que desarrollamos y adquirimos según el dinamismo de cada individuo. Por lo tanto hablar de que tu hijo es disléxico e inmaduro no siempre es cierto. Creo que es una etiqueta muy fácil de colgar al niño para explicar y encasillar ciertos desordenes que tiene. Es muy cómodo lo clasificamos y lo encasillamos en un grupo, el de los inmaduros. Un problema menos, se lo digo a los padres, los desordenes que presenta los achaco a eso y a seguir con el curso. Sin adentrarme en lo que verdaderamente necesita que es ayuda y mejorar su dislexia.