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30 mayo 2014

Autoestima y confianza


 Acabo de leer un artículo que me ha gustado bastante, habla de la autoestima y la confianza. Creo que para poder triunfar en la vida ayuda bastante tener las dos. Lo que está claro es que si no tengo autoestima  difícilmente podré tener confianza en mi mismo.
Los niños con dislexia tras pasar el día a día escolar ven su autoestima muy dañada y la consecuencia inmediata es que no tienen confianza en si mismos, en sus capacidades y en nada. Ante la duda siempre van a considerar que la respuesta de su compañero es la correcta. 
¿Cómo poder ayudar con la autoestima? Existen una ayuditas, y digo ayuditas pues por mucho que les ayudes cuando ponen un pie en el aula esa autoestima se esfuma en cuestión de segundos, basta un comentario del  profesor, basta una mirada destructora o un enfrentarse a una explicación que no es capaz de entender para que todas estas ayudas que le has prestado para poder tener buena autoestima se esfumen como el humo. Pero como padres tenemos que intentar todo, cuantas veces haga falta y cuando se trata de autoestima se convierte en una constante en nuestras vidas diarias. Hay que reponer el daño causado en el colegio y encima dejar bien lleno el saco de la autoestima para que cuando la necesite no le falte.

03 abril 2014

A vueltas con la autoestima




Sí la autoestima siempre está presente cuando tienes dislexia. La dislexia es algo que por mucho que te digan que desaparece, la superas o te curas no es cierto. Siempre aparece la dislexia cuando menos te lo esperas, a la vuelta de la esquina. Por eso hay que normalizarlo, hacerlo parte de uno y ver que no pasa nada, no hay nada  no hay nada de lo que avergonzarse. De lo contrario cada vez que asome la dislexia tu hijo se llevará un susto, volverán a aparecer viejos fantasmas y sufrirá. Creo que en ciertos niños con dislexia la autoestima siempre está presente, por mucho que como madre te quieres auto convencer que es algo superado, que ya está solucionado, pues no, siempre está ahí presente. Más si se le juntan las hormonas de adolescente, los cambios de humor, las lagrimas que no saben cual es el motivo de tantas lágrimas sin razón aparente y todo lo que conlleva la adolescencia. Su inseguridad se acentúa y su autoestima es frágil, muy frágil, desaparece en menos de unos segundos, se esfuma y no queda rastro de nada.

18 noviembre 2013

Creer en mi hijo y entenderle.


Todo el tiempo cada vez que hablamos de dislexia, tarde o temprano, sale el término autoestima. Empezamos a hablar de la autoestima de nuestros hijos, si la tienen, si escasea, si hay que potenciarla, de como evitar que la dañen y así un larguísimo etcétera. Pero antes de todo eso hay que tener una idea clara: tengo que ser capaz de creer en mi hijo. Parece algo obvio y quizás lo sea para todos, pero para mi no es tan obvio. No siempre creo en mis hijos, es decir, podría afirmar que hay días, por no decir temporadas, que creo más bien poco en ellos...¿ el motivo? pues,  no lo se. Llego a pensar que es un efecto colateral de la dislexia en mi como madre. Cuando llevas toda una vida apoyándole, enseñándole, ayudándole,de terapia en terapia, de suspenso en suspenso, con aprobados que conllevan mucho esfuerzo, cuando tienes sensación de estar al borde del precipicio del fracaso escolar, no una, ni dos, ni tres veces, infinidad de veces... y ves que no terminas de sacar la cabeza... todo ello me lleva a no creer todo lo que debiera en mis hijos. No es que no me fíe de ellos; no es eso,  es que aun sabiendo su potencial, aun conociendo sus virtudes, me cuesta creer en ellos, en sus capacidades y en su remontadas. Me cuesta creer y esa es la realidad, no hay más vueltas, ni más justificaciones.

21 septiembre 2013

Lo que mi hijo tiene que tener claro.








     Al igual que el otro día hacía una reflexión de lo que quizás debería saber el profesor de mi hijo; creo que como todo en esta vida hay otra cara de la moneda, en este caso lo que mi hijo debe de tener claro. Creo que en estos días de inicio de curso, de jaleo tremendo, de forrar libros, de comprar material, de intentar tener una rutina inalcanzable, con tantas reuniones de clases, de tutorías, de logopedas, de cuadrar agendas y un largo etc. Cuando quiero tener una rutina estoy casi a finales de septiembre, el mes ha pasado volando y vamos de cabeza a los primeros exámenes. Pero entre todo ese jaleo que todo inicio de curso conlleva quiero sentarme esta noche con mis hijos y dejarles claro unos puntos o ideas para afrontar su curso.

No os creáis que yo soy tan genuina o creativa para poder pensar en todos estos puntos. La idea la copié de una nadadora  Diana Nyad que hace poco fue capaz de nadar desde Cuba a Florida batiendo records, sobre todo por su edad y sus ganas de luchar.  De la entrevista que leí, junto con otros artículos sobre dislexia me he hecho esta lista que quiero compartir por si os es útil.