Si hijo mío,
mi vida eres mi vida. Llevo meses pensando que sentiría cuando todo esto
acabase, cuando aprobases, cuando bachillerato fuese parte del pasado y
hoy ya es realidad.
Decirte que te quiero, que me alegro y que solo nos
queda selectividad. Que eres un campeón, que desde los seis
años has luchado contra todo pronóstico, contra toda estadística y contra toda
adversidad. No se si tendrás el nivel alto en matemáticas o física, no lo sé, ni me importa. Solo sé que has sobrevivido a tu etapa escolar, que
aun teniendo malos recuerdos y
sufrimientos si lo pones en una balanza hay más de lo bueno que de lo malo. Es cierto que el año pasado fue
una pesadilla, por suerte tuvimos la idea del cambio de colegio, pudimos hacerlo, luchaste y aprobaste.


