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16 mayo 2014

Mi vida,




Si hijo mío, mi vida eres mi vida. Llevo meses pensando que sentiría cuando todo esto acabase, cuando aprobases, cuando bachillerato fuese parte del pasado y hoy ya es realidad.

Decirte que te quiero, que me alegro y que solo nos queda selectividad. Que eres un campeón, que desde los seis años has luchado contra todo pronóstico, contra toda estadística y contra toda adversidad. No se si tendrás el nivel alto en matemáticas o física, no lo sé, ni me importa. Solo sé que has sobrevivido a tu etapa escolar, que aun teniendo malos recuerdos y sufrimientos si lo pones en una balanza hay más de lo bueno que de lo malo. Es cierto que el año pasado fue una pesadilla, por suerte tuvimos la idea del cambio de colegio, pudimos hacerlo, luchaste y aprobaste.

23 abril 2014

La dislexia y su gran final, la selectividad.


Ayer conduje varias horas en carretera y como siempre te pones a ordenar tu cabeza y te evades. Se que no debería de hacerlo, se que es peligroso, pero cuando llevas a un adolescente de copiloto aislado del mundo con unos cascos. Otro par de adolescentes en la fila de atrás en idénticas condiciones y unos pequeñajos dormidos o enfrascados en una película, te relajas y te pones a pensar.

Primero piensas en como organizar la llegada, las maletas y que les vas a dar de cenar. Luego cruzas los dedos para que este tiempo de tranquilidad de tu furgoneta dure lo máximo posible, conoces de sobra la siguiente fase de todos se pelean, quieren la Tablet del otro, la pequeña no para de preguntar cuanto falta y el ambiente del coche puede ser insoportable. Hay que intentar evitar esa situación, es agotadora y estrenaste.

Una vez que asumes que además aparecerán deberes desconocidos, que la mitad están incompletos o mal hechos, y que estas vacaciones hemos pasado de todo lo que guarda relación con el colegio, la culpa es esencialmente mía, estaba agotada de tanto colegio. Claro que si yo estaba así, como estarían mis hijos de cansados y sobrepasados del colegio. Da igual un día como voy valen las trampas, si hace falta hago los deberes que sean con tal de salir del paso. Jamás pensé que yo iba a decir esto o lo que es peor a hacerlo, pero si así es, esto es un efecto colateral de la dislexia, eres capaz de hacer tu misma las trampas.

16 diciembre 2013

Sigue creciendo aunque sea disléxico


La dislexia es de por vida. Uno nace y es toda su vida disléxico ,por más que se empeñen los orientadores, lo profesores e incluso alguna autoridad en negarlo. Pero por supuesto mi hijo como todo niño, crece y poco a poco se convierte en tu adolescente disléxico. Para ti como madre comienza una de las etapas más agotadoras de tu hijo, es tan difícil encontrar ese equilibrio, es tan cansado mantener la calma, esperar que estudie, mantener el equilibrio con los suspensos, ser compasiva y a la vez estricta.... es agotador.

05 abril 2013

Eres disléxico, no te avergüences





  Este curso mi hijo de dieciséis años decidió cambiarse de colegio para hacer bachillerato. En septiembre su preocupación era integrarse bien en el nuevo colegio, hacer nuevos amigos y ser igual al resto. Pasar desapercibido, que nadie supiese de su dislexia, ser como el resto. Fui  al colegio a informar de la dislexia de mi hijo. Todo a escondidas, él no quería, quería que nadie supiese nada, quería pasar desapercibido. Tenía miedo a integrarse peor en el grupo  si se sabía lo de su dislexia. Visto desde fuera una tontería, visto desde los ojos de un niño de dieciséis años, adolescente y siendo el nuevo, una cuestión de extrema importancia.

  Como os iba diciendo, sus energías se centraron, como cualquier adolescente, en ser aceptado por el nuevo grupo de amigos. Los estudios pasaron a un segundo plano, su rendimiento escolar era muy bajo. Es un niño muy fácil y se integró sin problemas en el nuevo colegio. Hizo sus amigos, se integró a las mil maravillas y en contrapartida los suspensos llegaron. Como todos los años, mis hijos tardan en arrancar el curso. Son niños que les cuesta volver a coger el ritmo, este curso le costó más. A finales de noviembre, se puso las pilas y verdaderamente empezó a estudiar.