Me pongo a escribir a modo de terapia. Llevo unos días de locos, los que me seguís un poco creeréis que es por las Jornadas de Dislexia organizadas en Madrid. No, eso no es nada al lado de lo que me ha deparado la semana, y eso que estamos a martes y la semana empezó ayer. La semana con la dislexia de una de mis hijas está siendo un verdadero estres, que roza la angustia y llega a la desesperación. Por desgracia todas esas experiencias negativas y horrorosas no las vivo yo en primera persona, las vive una niña de once años. Eso es lo que me estresa el ver a mi hija, a mi niña, tener que sufrir tanto. Reconozco que es lo que más me duele en el alma.
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03 diciembre 2013
29 septiembre 2013
Se acabó septiembre; y mi autoestima que?
Como es de esperar ya pasamos septiembre. Ya sabemos con que profesores nos han tocado, si hemos o no tenido suerte y como se nos presenta el curso escolar. Algunos de nuestros hijos durante este mes han sufrido un stress, un agobio y muchos otros sentimientos, muchos de ellos encontrados, que es difícil describir en pocas palabras. Una metáfora podría ser que su mes de septiembre ha sido "un no morir en el intento"; otra podría ser "un intento de hacerse con las riendas de mi curso"; otras muchas metáforas me vienen a la cabeza, pero todas ellas entrañan el concepto sobresfuerzo. Un sobresfuerzo no para lograr ser alguien dentro del aula, un sobresfuerzo para estar a la altura de lo que se espera de mi, de no defraudar y de encima hacerme amigos en mi clase. Todos mis hijos este mes han realizado a su manera un sobresfuerzo por sobrevivir. En algunos se les nota más que en otros, pero al final como son niños y son transparentes todo se ve... y claro que veo en su día a día ese sobresfuerzo, o incluso un esfuerzo brutal si lo comparo con sus compañeros. Pero bueno, esto es así y a seguir luchando. Así, poco a poco nos hemos ido comiendo los días del calendario de septiembre. ¿Solo nos hemos comido los días? No, ni mucho menos nos hemos comido algo más... la autoestima.
08 marzo 2013
¿Disculpe, sabe usted lo que es la dislexia?
Esta es la pregunta que nunca he hecho a ningún profesor de mis hijos y que creo que debería de hacer. Es un gran error por mi parte no haberla hecho. Nada más llegar y hablar por primera vez con un profesor, no se vosotros, pero yo en el primer minuto de la conversación, lo primero que les cuento es que mi hijo o hija es disléxico. Es más creo que si hubiese un record de quien es la primera madre que pide tutoría en el colegio, creo que yo lo tengo casi todos los años. Empieza el curso y a las dos semanas ya estoy haciendo tutoría para informar que mi hijo es disléxico.
Una cosa es contarles que es disléxico y otra es que ellos sepan verdaderamente lo que abarca el término dislexia. Creo que a partir del siguiente curso deberé tener un protocolo a seguir en la tutoría de cada uno de mis hijos: primero presentarme como la madre de tal o cual hijo; segundo informarles que es disléxico y tercero preguntarles que entienden ellos por dislexia. Parece algo obvio, que todo profesor, educador y docente debería de saber. Pues no tienen ni idea, tienen la misma poca idea que tenía yo el día que diagnosticaron a mi hijo el mayor, es decir, nada de nada. Lo más que alcanzan a saber es que tiene problemas de ortografía, pero ya está. Como mucho que la dislexia conlleva problemas de espacialidad, pero ya está.
28 febrero 2013
Dislexia sinónimo de incomprensión.
Al leer el título supongo que muchos vais a creer que hablo de la incomprensión en los niños. No, hablo de la incomprensión de terceros hacia nosotras madres. Digo madres pues solemos ser las que más estamos en el día a día escolar, pero también incluyo a los padres. Hoy he tenido uno de esos días de incomprensión con la dislexia de uno de mis hijos. Que daño pueden llagar a hacernos a nosotras como madres de disléxicos terceras personas. ¡Como duele! A mi me ha pasado hoy con un profesor de matemáticas. Supuestamente está en el aula para enseñar y ayudar, no para pasar del alumno y simplemente transmitir lo poco bien o mal que va tu hijo.
Pues os cuento un poco la historia. Uno de mis hijos no va muy bien en matemáticas, va suspendiendo todos los exámenes. Hasta este curso era una asignatura que la llevaba bien, pero este año nos ha tocado un profesor que yo suelo calificar de estrella. Los profesores estrella, son aquellos que suelen tener fama de duros, no solo dentro del cole, sino fuera de el. Parece que eso da más prestigio y más miedo a los alumnos. El número de suspensos en su clase es alto y es el que dicen que mejor prepara. Yo creo que son un fiasco la mayoría de las ocasiones, pues solo saben preparar al niño que no tiene problemas al que tiene algún tipo de dificultad lo deja aparcado. Por lo tanto el profesor estrella suele estrellar a tu hijo. Es verdad que si consigues aprobar y pasar el curso con él, le pones una super estrella a tu hijo, por ser capaz de andar todo el año por una asignatura llena de minas puestas por el profesor y otra a los padres por haberlo aguantado.
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