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29 mayo 2013

La dislexia y el tiempo.




   Para poder entender realmente la dislexia y su mundo es necesario hablar del tiempo. El tiempo en sus múltiples y variadas facetas. Un niño no se diagnostica nada más nacer de  disléxico, necesitas un tiempo. ¡Ojalá! que pudiésemos saber al salir del hospital que nuestro hijo es disléxico. Por desgracia eso no es posible, entre otras muchas cosas no es posible ya que por suerte la dislexia no es una enfermedad, no es una malformación y no debería de ser un gran problema. Tampoco sabemos cuando decidimos el colegio de nuestros hijos, decidimos el tipo de enseñanza y ponemos en su mochila todas nuestras expectativas respecto a su futuro y educación que es disléxico. Cuando ya llevas un tiempo en el colegio entonces es cuando empiezan a aparecer los síntomas de la dislexia de tu hijo. Entonces ya no estás en el tiempo real, ya necesitas tu como madre un tiempo para asimilar y entender lo que es la dislexia y no tienes tiempo para darte cuenta en que mundo te estás metiendo. El tiempo lo es todo. Cuanto antes empieces la terapia y las ayudas más a tiempo estás de tener menos dificultades, de evitar mayores problemas.

  Una vez que el tiempo te mete de lleno en el mundo de la dislexia el tiempo se convierte en algo esencial, no solo para ti también para tu hijo. Para ti como madre el tiempo pasa volando, necesitarías más tiempo para poderle dedicar tranquilamente a tu hijo las tardes para enseñarle y ayudarle en sus deberes, en sus exámenes y te falta tiempo para jugar con él y disfrutar tranquilamente de la tarde. Las tardes se te pasan volando y no has tenido todo el tiempo que querías.Sacas tiempo por las mañanas de donde aparentemente no hay tiempo, cualquier momento es bueno para repasar la lección antes de entrar al colegio. Del tiempo para ti como mujer, como ser humano, es lo que hay gente que dice que es su tiempo, que necesitan un tiempo para ellas, en eso ni entro. Para mi me merecen toda mi admiración por planteárselo y lograrlo, yo ni me lo planteo y lo veo como una utopía. ¿Tiempo yo? ¿Un tiempo para mi? Cuando tenga otra decena de años más en mi cuerpo quizás sea capaz de tener ese tiempo.


  Necesitas además enseñarles a que lean a tiempo, al mismo tiempo que el resto de su clase. Necesitan saberse a tiempo las tablas de multiplicar pues de lo contrario no llegan a tiempo para cuando vayan a explicar en su clase la división. Necesitan saber a tiempo y bien sabido los conceptos abstractos para poder ir asimilándolos con el tiempo suficiente para llegar al examen  y sacarlo, o incluso simplemente para no estar perdidos el resto de la semana en clase en las explicaciones. Necesitan empezar a leer los libros de lectura antes de tiempo para terminarlos al mismo tiempo que el resto de la clase. La sintaxis es algo para lo cual nunca tuvieron el suficiente tiempo para no solo aprenderla, también para comprenderla. La sintaxis creo yo que no estará nunca en sus tiempos, sus cabezas no necesitan la sintaxis para funcionar, no necesitan esa estructura de la lengua para expresarse y por ello nunca ven a  tiempo la función de los sintagmas y demás complementos. Cuando retroceden en el tiempo y estudian a los clásicos, me pregunto yo si Quevedo sabría hacer los análisis sintácticos llenos de subordinadas, de complementos y más complementos. Yo creo que aunque tuviera Quevedo el mismo tiempo que nuestros hijos tampoco encontraría tiempo suficiente para ello, pensaría que sería más útil usar su tiempo escribiendo y leyendo....

  ¿Como ven nuestros hijos disléxicos la noción del tiempo? No lo se, pero igual que yo no. Me acuerdo que un día en ese correr con el coche del colegio al pedagogo, pasar por casa dejar al resto de mis hijos, ir y volver, yo estaba agobiada y me dijo mi hijo como si nada:" Mama, tranquila que no pasa nada por no llegar a tiempo, se lo explicamos y ya está. ¿Que nos puede pasar?" Efectivamente que nos iba a pasar nada, solo que era yo la tonta que por culpa de mi tiempo estaba estresando al resto de mis hijos. Ellos sienten como niños y como disléxicos el tiempo de otra forma, de una manera creo yo que más razonable, donde todo necesita el tiempo que necesite, y si no se llega a tiempo se explica y todos lo entienden.¿Para que medir el tiempo? ¿Para que necesitamos un reloj que me recuerde vuestro tiempo? Todos mis hijos odian llevar reloj, no les gusta nada. Además como todos los niños necesitan el mismo tiempo para jugar, para aprender a aburrirse y para perder el tiempo. Necesitan tener tiempo para ser además de disléxicos, ser niños.

   Lo esencial no es tu tiempo, lo esencial ahora en estos años es el tiempo de tu hijo. Necesita tiempo y el tiene sus tiempos. Tiempo, tiempo, tiempo, y mucho más tiempo simplemente porque soy disléxico y mi mundo lo requiere. Mis hijos tienen un sentido del tiempo que no es el mío. Su tiempo tiene otro ritmo, otra forma y a veces me cuesta entender sus tiempos, y me desespero. Necesitan unos tiempos distintos para aprender sus lecciones, un tiempo que no es el mismo que el da la mayoría y eso les hace parecer torpes. No son más tontos, ni más lentos simplemente necesitan tiempo. El tiempo se convierte en su aliado y enemigo. Tiene una doble cara. El tiempo para ellos es la llave esencial que les abre las puertas al triunfo académico. Si les das más tiempo en sus exámenes o para realizar un trabajo, entonces trabajan en igualdad de condiciones que el resto de sus compañeros y son capaces de sacar cualquier curso, son capaces de rendir más que nadie. Pero con tiempo, con su tiempo. A la vez si nos les das tiempo suficiente, esa falta de tiempo supone una presión en ellos, entonces el tiempo en vez de ser un aliado es un enemigo, su presión hace que mis hijos se bloqueen, no rindan y a veces incluso que ni siquiera pongan su nombre en el examen. Una de mis hijas ha llegado a verse tan bloqueada que ha dejado los exámenes en blanco, ni siquiera quiso poner su nombre, estaba sin tiempo, estaba bloqueada y el tiempo se paró. Otro de mis hijos cuando le decían que le quedaban diez minutos para acabar el examen, su tiempo se paralizaba, su reloj dejaba de funcionar y dejaba de trabajar, incapaz de seguir no escribiendo, simplemente incapaz de seguir pensando. Otras veces debido a la presión del tiempo leen lo que pone, pero entienden algo totalmente distinto. No pueden trabajar con nuestros tiempos. Pero si les das su tiempo, entonces es un cambio radical. A veces es tan radical que incluso hacen el examen y lo acaban antes de tiempo. Son así, tienen unos tiempos distintos al resto.

  Para ellos es difícil aprenderse a ubicar en los días de las semana, en las estaciones del año y en verdad les es difícil no solo por la espacialidad, etc..les es difícil pues somos nosotros los no disléxicos los que hemos distribuido el tiempo, hemos marcado nuestras pautas y hemos marcado nuestros ritmos. Sin pararnos a pensar que el 35% de la población tienen otra forma de ver el tiempo, de entenderlo, de repartírselo  y que les cuesta seguir los tiempos de los no disléxicos. Pero hemos hecho una sociedad así de intransigente, un sistema donde puedes ser tolerante con todo tipo de personas pero no con los que siendo como nosotros simplemente tienen la cabeza estructurada de distinta forma y necesitan otro tiempo para pensar. No somos capaces de respetar su tiempo y su concepto de tiempo. Eso si ellos, nuestros hijos, nos dan no solo a los padres, también a los profesores todo su tiempo para que les enseñemos, para que les entendamos y tienen mucha más paciencia que nosotros con ellos. Para ellos el tiempo lo es todo, pero lo usan de manera distinta, y es increíble que no seamos capaces de entenderlo o por lo menos respetarlo. 

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