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22 abril 2013

¿Como sería mi mundo sin la dislexia?






    "The most beautiful things in the world cannot be seen or touched; they are felt with the heart." --Antoine de Saint-Exupéry, The Little Prince.

  El otro día estaba leyendo con uno de mis hijos, leía en alto, una página él y otra yo, para así ir avanzando y hacerlo más ameno. Esta vez la que se fue a una nube fui yo, mientras supuestamente leía detrás de él, mi cabeza estaba en otro sitio. Me enterneció escuchar a mi hijo leer, me enterneció ver lo encantado que estaba de ver que le dedicaba tanto o más tiempo que a otros hermanos suyos, me encantó verle feliz. Su mirada y su sonrisa eran el mejor regalo. Mientras tanto mi cabeza se puso a pensar, ¿que sería de mi sin la dislexia? ¿Como sería mi vida? Yo que no soy disléxica pero que convivo con ella de la manera más estrecha que uno puede imaginarse. Mi marido es disléxico, mis hijos también y una de mis íntimas amigas también lo es. ¿Como sería todo? Pues sería todo diferente, distinto. Nunca hubiese conocido este apasionante mundo de la educación y de la dislexia.

  Una de mis íntimas amigas con la que he convivido la mayor parte de mi vida no sería tan genuina como es. No tendría esa forma de ser que me encanta. No sería tan despistada, ni me haría esos comentarios típicos de ella. Esos comentarios que junto con su sinceridad hacen que sean un apoyo esencial en mi vida. Esa forma distinta que tiene de pensar, de ver las cosas y de interpretar todo, que hace que tus ojos vean la vida de otra forma en la cual no habías ni siquiera pensado. Probablemente seríamos amigas pero quizás no tan íntimas amigas. Quizás no sería una de las opiniones que más tengo en cuenta cuando necesito ayuda. No se como sería, pero no sería tal cual es ahora. Me gusta mi amiga tal cual es, es lo que la hace única y especial. Por ello creo que la dislexia es parte de ella, es parte de su forma de ser y es un componente esencial en nuestra amistad.

  Mi marido sería distinto, entonces quizás no me hubiese enamorado perdidamente de él. Está claro que no concibo mi vida sin él. Es un antes y un después. ¿Pero como sería si encontrase las cosas a la primera ?¿Si abriese el armario y viese que la cartera esta ahí? ¿Si no se le olvidasen las cosas que le has dejado a la vista y que era obvio que tenía que llevarse? ¿Sería igual de despistado? ¿Si pudiese ir sin reloj sin desorientarse? Entonces no sería tan ordenado y disciplinado como es. No sería tan meticuloso en todo para poner remedio a sus infinitos despistes. No sería tan bueno haciendo síntesis de las entrevistas interminables con los tutores de mis hijos. No vería la vida como la ve. Si nos hubiese tocado por azar un hijo disléxico ¿como lo hubiese llevado? ¿Habría sido un drama? Gracias a su dislexia nuestros hijos también son disléxicos. El es capaz de verlo como algo normal, algo natural y que no pasa nada, que todo sea eso . ¿Sería igual de manitas?  ¿Arreglaría las cosas?  ¿Haría esos álbunes de fotos? ¿Haría esas fotos tan bonitas? No se si lo haría o no, pero me gusta tal cual, con lal dislexia incluida en él.

  Mis hijos, ¿como serían? Hubiesen leído a la primera, no hubiesen tenido que ir al pedagogo, ni al logopeda. Quizás hubiesen tenido más tiempo libre, y me imagino que hubiésemos hecho otras muchas actividades. No hubiese tenido que estresarme con los deberes, ni con los exámenes, y que decir de las notas. No hubiese tenido que tomar una parte tan activa en su educación, ni en la vida escolar. Hubiese estado bastante más relajada en toda la parte académica. Pero quizás me habría perdido muchas cosas, me habría puesto a trabajar, estaría más horas fuera de casa y mi relación con ellos sería distinta. Al día de hoy se que gracias a la dislexia, he tenido que estar muy pendiente de mis hijos, más de lo habitual. Me he tenido que involucrar más en sus vidas, hemos tenido que aprender juntos muchas cosas. Yo les he ayudado en infinidad de deberes, de exámenes y de adquisición de conceptos. Pero, ¿ y ellos que? Ellos me han enseñado tanto. Me han enseñado a que la geometría se puede ver desde puntos de vista que jamás hubiese imaginado. Me han enseñado a crecerme ante la adversidad. Me han enseñado a que no todo lo obvio es obvio. No todo lo que hay en el texto se entiende. No todos vemos el texto con los mismo ojos. Que no es tan obvio poner la frase con el resultado en un problema de matemáticas.   Me han enseñado en creer que es cierta la teoría de las inteligencias múltiples. Me han demostrado que pueden romper los esquemas y los pronósticos de cualquiera. Cuando menos te lo esperas pueden subir a la cima del triunfo, lograr el mejor rendimiento escolar. A la inversa cuando más expectativas y seguridad tenías en que lo iban a lograr, mayor era el fracaso. Pero ahí está su inteligencia emocional, su lucha contra el resto del sistema, su no vencerse y su sonrisa. Ahí están ellos, disléxicos, perdidos en el sistema escolar, perdidos en su lucha diaria con las palabras, las letras, los conceptos abstractos y un largo sinfín. Me hubiese gustado ahorrarles el sufrimiento que a veces conlleva la dislexia, pero en cambio no serían como son. No tendrían esa forma de ser y lo siento aun disléxicos me encantan como son. Los quiero tal cual son.

  Por todo ello, y porque ¿que sería de mi infancia sin la Cenicienta de Dysney?¿ Que sería de mi adolescencia sin el teléfono de la cocina hablando horas con mis amigas?  Gracias Sr. Bell. ¿Como hubiese sido mi juventud sin las películas de Tom Cruise o Harridson Ford? ¿Como me hubiese comido la infinidad de lácteos, que son mi perdición sin la pasteurización de Pasteur? ¿Que haría yo sin Ipod, Iphone, Ipad etc.. sin Steven Jobs? Y así llego a la conclusión que sin la dislexia mi vida, mi mundo sería tan distinto, o como diría uno de mis hijos " tan peor", que simplemente me encanta haber conocido la dislexia, los disléxicos y todo lo bueno y malo que ello conlleva.



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