/

20 junio 2013

Reflexiones sobre el futuro... de un disléxico



Esta semana ha sido de esas semanas que tienes en tu agenda llena de cosas que rematar. Dos hijos míos se han ido al extranjero a aprender inglés, si ya se que para mucha gente dirá que que tontería un disléxico aprendiendo inglés. Pero no voy a entrar en ello, están aprendiendo inglés. Por supuesto que el tiempo me ha enseñado a no machacarles con la gramática o con que escriban. Ya que dejan el colegio, que salen de casa y tienen tantos frentes abiertos a lo largo del curso, ahora solo toca hablar y hablar. Quiero que simplemente hablen inglés, que tengan una buena estructura del discurso y afiancen lo aprendido durante el invierno. Además le sumo a mi semana los exámenes de los mayores y las funciones de los pequeños, eso junto la multitud de fiestas infantiles de cumpleaños, hace que sea de locos.

Por eso cuando acabo de hacer maletas, de mandar niños fuera, de preparar ropa de la función y terminan los exámenes, mi vida hace un parón. Mis noches no son pensar en el examen del día siguiente, en si han metido el chubasquero en la maleta o si he rellenado bien los papeles del chaqueta roja. Estamos en " stand by", esperando notas... Mientras tanto sigo leyendo y viendo vídeos de la dislexia, educación, etc. Entre mis autores preferidos está Ken Robinson, me encanta todo lo que dice. Lo veo tan real y me ayuda a saber enfocar el futuro de mis hijos.

No se vosotros, pero en estos días de " stand by" mi cabeza da vueltas a que será de mis hijos. Como enfocar su futuro, como ayudarles a que sean hombres de bien y sobre todo felices y satisfechos consigo mismos. Reflexiono sobre que debo primar en la educación de ellos, está claro que al ser disléxicos y tener tanto logopeda y esfuerzo extra tengo que priorizar, no podemos hacer todo aquello que consideremos interesante o divertido, tengo que ver que es lo esencial. Lo esencial sin lugar a dudas es la terapia, eso va por delante de todo, pero y luego que...Clases de idiomas, música, deportes y...jugar. Entonces decido que en segundo lugar jugar y tiempo libre para aprender a aburrirse y disfrutar de la familia.  Pero según van creciendo y vas viendo como la sociedad se hace más competitiva, como no solo tienen que ser universitarios y hablar idiomas, tienen que ser más...¿ y como puedo yo ayudarles?

Una vez más pienso en la palabra optimizar, optimizar sus recursos, sus puntos fuertes. Lo importante es como dice K.Robinson , conservar sus talentos, su creatividad.Viene a decir que según vamos adentrándonos en el sistema educativo tal y como está ahora concebido vamos perdiendo creatividad. La creatividad debería de ser tan importante como literatura o matemáticas. El autor hace una comparación muy buena diciendo que los recursos humanos, de cada uno, son como los recursos naturales están la mayoría de las veces bajo tierra y hay que hacer un esfuerzo para descubrirlos. Ese debe de ser mi objetivo, descubrir los recursos naturales de cada uno de mis hijos. Fomentar su creatividad, pero voy mas allá, no creatividad en la música o en el arte no, creatividad en el pensamiento.  Para obtener esa creatividad tienen que aprender a equivocarse, pues para poder ser creativos y originales debemos saber equivocarnos. Si observas como Picasso pintó el Guernica, vemos como el cuadro no fue ideado en un principio tal y cual lo vemos ahora, tuvo fallos y los corrigió, consiguiendo pintar gracias a sus equivocaciones una obra maestra. Claro está seguro que Picasso no tuvo ningún reparo en corregir sus fallos, era disléxico y seguro que desde pequeño estaba acostumbrado a equivocarse.

Equivocarse y aprender, ese es el gran punto fuerte de todo niño disléxico. Esa lección la tienen aprendida desde el minuto que empiezan a conocer que existe un mundo lleno de letras, de conceptos abstractos, donde la lectura es la herramienta esencial y como ellos tardan mucho en dominarla, y siempre se confunden más que el resto, pues son maestros en como solucionar errores. Quizás por ello cuando se habla de grandes genios del siglo XX o XXI hablamos de disléxicos. Todos han conocido el fracaso, todos han sabido salir de él y todos han tenido que esforzarse más que el resto. Todos ellos han empleado unas dosis de creatividad en su vida diaria para salir adelante. Su pensamiento diario es pura creatividad. Al fin y al cabo suelen tener que pensar a diario como hago esto, que todos lo hacen de una misma forma, pero llegando a la misma meta que ellos. La gran mayoría han sido fracasos escolares, fuera del sistema educativo, o dentro pero con un apoyo fuera brutal, y quizás gracias a ello su creatividad ha seguido intacta, intocable. El sistema no se la ha roto, le ha roto mil cosas pero no su gran potencial que es su creatividad. Eso es lo que les hace genuinos, diferentes y originales.

Hoy en día los colegios suelen tender a educar dejando fuera la creatividad, dejando fuera algo tan esencial para cualquier niño y más si es disléxico, pues es uno de sus fuertes. Por eso creo que debo esforzarme en que la creatividad de mis hijos no solo siga intacta, tengo que ayudarles a desarrollarla, sin limitaciones, ni complejos. Su generación va a estar llena de universitarios, bilingües y muy capacitados, ¿pero cuantos de esos capacitadísimos licenciados van a ser creativos a la hora de razonar y pensar? ¿De que les va a servir su título de licenciado si su inteligencia no es capaz de ser diversa, dinámica e interactiva? 

Como dice Robinson creamos nuestras vidas gracias a la imaginación, a nuestro temperamento y a las oportunidades que generamos cada uno y que dejamos pasar. Simplemente por estar vivos estamos dentro de un proceso creativo y por eso podemos ser capaces de recrear nuestras vidas. Existimos gracias a que somos capaces de imaginar, nuestro planeta es pura imaginación. Todos los inventos que hacen que la vida sea como es , se lo debemos a que alguien, la mayoría de las veces disléxico, se imaginó que podía hacer un coche, un ordenador, la luz, el teléfono y todo es así, pura imaginación. Por eso debo de enseñar a mis hijos a que descubran que les gusta. Cuando hagan su elección, al gustarles les será más fácil y pondrán a funcionar su imaginación. Además no solo utilizarán la imaginación, le pondrán pasión y les costará menos esforzarse. Por lo tanto serán capaces de aplicar la disciplina necesaria a todo trabajo. Serán capaces de arriesgarse, de equivocarse y con ello conseguirán lo que quieran.